Mi experiencia fue excepcional. Desde el inicio, me impresionó la profundidad del conocimiento que comparten. No se trata de un taller superficial; es una inmersión real en el mundo de la fermentación, abordando tanto la ciencia que hay detrás como, y esto es crucial, su aplicación práctica y creativa en una cocina profesional.
Aprendí mucho. Más allá de las recetas básicas, el curso me enseñó a entender los procesos, a controlar las variables y a ver los ingredientes desde una perspectiva completamente nueva. Comprendí cómo la fermentación puede ser una herramienta para transformar texturas, potenciar el umami y crear perfiles de sabor complejos que son difíciles de lograr por otras vías.
-Brais, cocinero Restaurante Fisterra